7/10/2018

Contemplación

Yo! Buenos dias a todos.

No esperaba mencionarlo tan pronto, pero la verdad es que tengo un hermano pequeño, once años menor que yo. Su perfil es en resumidas cuentas, es el de cualquier chaval del montón que pasa por sus quince años en este 2018:

Una persona de gusto casual, que no le da demasiadas vueltas a las cosas y vive absorbido por las redes sociales y la cultura popular que tanta presión ejerce sobre la gente de hoy en dia especialmente los más jóvenes...  

Creo que es bien sabido que la tónica habitual y predecible de la mayoría de los nosotros, personas con sentimientos de invidividualidad y autoconsciencia, usualmente damos paso a la ejecución de un programa psicosocial que está dentro de nosotros. Y ese programa consiste en sustituir lo establecido por una percepción propia de la realidad, que dé validez a una identidad que normalmente no nos es reconocida desde el exterior.

Ese es probablemente el mecanismo inconsciente que subyace a ese fenómeno que consiste en la renovación constante de valores, ya sea para bien o para mal.

El tema de hoy trata de uno de los muchos efectos que podemos percibir de la existencia de este extraño mecanismo. Hoy se me ocurrió mostrar a mi hermano un videojuego que ahora significa mucho para mí por razones que no vienen al caso: Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty


Parte I

Este es un blog personal de videojuegos, pero podría ser otra cosa.. ¿No? Podríamos estar teniendo esta "conversación" en un canal de YouTube, o en alguna red social. Pero esto es un blog, por lo que estoy aquí porque mi carta en la botella la escribo para quien esté en lugar adecuado para leerla. Tal vez sabiendo leer entre líneas sepáis a qué me refiero.

Hoy en día los videojuegos y la tecnología son una constante casi enfermiza. La información no es que fluya como un rio... No, es un atroz tifón que lo inunda todo y dispara balas de agua en todas direcciones a toda velocidad y que no nos deja ver nada con un mínimo de claridad. Yo solo podría definirlo como ruido. No se cuantas veces aparece alguien a decirme alguna especificación al azar de algún nuevo modelo de iPhone, que tal nuevo Call of Duty va a incorporar nosecuál característica, que pruebe el nuevo juego online F2P de turno...

Realmente vivimos en una época de huracán de información que... a mi por lo menos no me interesa.

Y yo me pregunto, sinceramente si a alguien si, o mejor dicho: si las personas que pasan su tiempo en compañía de esta clase de información alguna vez se ha parado a pensar si les interesa. Y en lo que a los videojuegos respecta, es ahora cuando son de verdad un fenómeno de masas. Constantemente este interés superficial en la materia se hace notar cuando miles y miles de videos con datos breves y secos sobre la novedad, el ultimo escándalo, la última moda inundan nuestras mentes y dejan poco espacio al oxígeno.

Este clima impide que las personas sean capaces de interesarse de forma sincera por nada, y al final esa sed de individualidad que nos conducía es saciada con un pensamiento novedoso, con un pensamiento único. Con una mente colmena. Teníamos hambre, hemos comido arena.

Yo pienso que es el momento de dar un paso adelante, y dejar de ser meros monigotes que se limitan a consumir el pan de cada día, tenemos la capacidad que nos diferencia de los animales e internet debería ser la mejor arma para combatir la mediocridad que jamás hemos tenido, y no está siendo así. Algo falla.



Parte II

No diré que es la primera vez que esto ha sucedido, pero de vez en cuando algo pasa por mi mente y me lanzo a la aventura. Esta mañana me he despertado pensando que sería una buena idea mostrar a mi hermano Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty

Para quien no lo conozca en resumidas cuentas le diré que es un juego que define perfectamente lo que las marca PlayStation2 significa. Un dia de estos tal vez entre en mas detalles y definiré mas en profundidad este increíble videojuego de Hideo Kojima. La razón por la que decidí mostrar este título a un chaval moderno de 15 años es que aún siendo una joya de 2002, contiene algunas de las características que definen una superproducción de hoy en dia. Entre ellas, una historia cuidada con gran lujo de detalle y un perfecto ritmo de narración, y así como sus dosis particulares de belleza cinematográfica reminiscencia clara de las entonces recientes obras de animación japonesa de los años 90, como Ghost in the Shell

El estilo de juego es por otro lado, lo opuesto a lo que se tiene hoy en día. Metal Gear Solid 2 es un título de pura jugabilidad pre-PS3 en los que los controles si bien están muy depurados con respecto a los de su antecesor en PlayStation, siguen siendo confusos para las manos inexpertas de aquellos que se han acostumbrado a una época de estándares en el control.

La verdad es que ha sucedido todo lo predecible en la sesión. Mi hermano siempre afronta mis "retos" de forma vacilante, pero decidida. No es lo suyo mostrar demasiado entusiasmo, pero bien agradezco que nunca, (creo) ha rechazado ninguna de mis propuestas.

Una vez puesto el juego y después de ajustar el área de pantalla al televisor. Lo primero que ha sucedido es que mi hermano se saltó la cinemática de introducción. Es curioso, los juegos contemporáneos que estoy acostumbrado a ver usualmente tienen un manejo de cinemática interactiva. Es decir, lo que tiene que suceder, sucede mientras tu controlas la velocidad del raíl de sucesos en el juego. Me pregunto si pulsando botón START puedes saltarlo... Tal vez si. En cualquier caso me ha llamado la atención ese contraste entre cinemáticas que uno está deseoso de ver y que tienen el nivel tal elevado como en este título, y las cinemáticas raíl de sucesos anodinos que suelen dar comienzo a los videojuegos contemporáneos.

Después de sugerirle (mas bien obligarle) a que reiniciase el juego para poder sumergirse un poco mas en el clima, cerca del final del preámbulo le he preguntado si se estaba enterando de lo que sucedía. No tardó en contestar: "Si me estoy enterando, si. Quieren que me meta ahí dentro con todo lleno de guardias armados." 

Estás a punto de descubrir el significado de las palabras "Metal" y "Gear" cuando estas van juntas.

Una vez comenzado el juego lo primero que me ha preguntado es cómo puede cambiar el control: "Todo está al revés", comenta. Entonces le he explicado en que el entorno de PlayStation2 usualmente es bueno acostumbrarse a los controles determinados por los creadores del juego (bueno en realidad le he dicho textualmente algo así como "apechuga"). 

Creo que parte de la creatividad y de las ideas consiste en dejar que los diseñadores nos muestren no sólo su juego, sino también cómo jugar con el.

Le he explicado brevemente que la acción en Metal Gear Solid 2 consiste fundamentalmente en vigilar el radar para estudiar el movimiento del enemigo y proceder pasando inadvertido. Es un juego muy sólido (que casualidad) y sus controles y mecánicas están bien diseñados para que puedas pasar con éxito la misión planificando tu próximo movimiento. En caso de ser descubierto, tus opciones "se reducen" a un abanico nada estrecho de mecánicas de retirada y ocultación. Sea como fuese, el resumen es que no se trata de un juego de combate armado.

Sin embargo, ha mostrado dificultad para prestar atención a varias cosas al mismo tiempo. Simplemente no está familiarizado con mecánicas de juego pausado. Con explorar los controles, ni con observar el entorno para formalizar una estrategia in situ.

El momento de la pausa llegó poco mas tarde el primer encuentro con un jefe de fase. Y tras la interrupción para tomar el almuerzo de mediodía le he preguntado si va a continuar hasta pasar al menos el prólogo. "Es que me está cabreando..." esa es la respuesta. 

Nada que hacer. Ahora el juego dentro de la caja reposa de nuevo sobre mi mesa mientras escribo este artículo en el que me gustaría plasmar algunas de mis conclusiones.

La verdad. No es la primera vez que observo personas acostumbradas a jugar videojuegos (algunos incluso acostumbrados a competir) casi a diario fracasar estrepitosamente a los mandos de juegos mas antiguos, supuestamente mas sencillos.

¿Conclusiones dije? Creo que no, lo siento. Las cosas que creo comprender no me gustan demasiado. Tal vez quiera refugiarme en la fé de cara al futuro... O tal vez un día consiga compartir de forma sincera un mundo tan grande y que tanto me sobrepasa, como es el de los videojuegos. por mencionar uno, el mas relevante aquí

Hasta la próxima vez que me de por intentar mostrar algo que estimule la mente de mi inexperto hermano.

Un saludo a todos.

1 comentario:

  1. Me ha parecido muy curioso todo lo que tiene que ver con como afrontar el juego.

    Parece como que al careceder de estímulo instantáneo (El siemple hecho de jugar debería serlo) ya hace que el juego sea tedioso.

    Muy revelador.

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